3 Sistemas de la
representación de la realidad.
·
Visual:
Una vez el caballero vio
el oscuro castillo, percibió una extraña sensación que le recorrió todo
el cuerpo, previsto de su espada y fiel caballo, observó el panorama
en busca del camino más rápido. Cuando terminó de cruzar aquel turbio
puente, asumió las consecuencias y se mostró ante la grandísima puerta
del castillo, la figura de un dragón se reveló ante él. Las bocanadas de
fuego que expulsaba de su boca eran tan brillantes que se reflejaban
hasta en los rincones más escondidos del lugar. En uno de los intentos fallidos
del dragón por acabar con el caballero, este, tuvo la clara oportunidad
de clavarle la espada en el pecho y mirar como caía rendido a sus pies.
Ya la bestia derrotada se adentró por el último y oscuro pasadizo que le
separaba de su principal destino, su amada. Alzo la vista una vez anduvo
el largo trecho que les separaba y sin parpadear le demostró su
amor con un beso irrepetible.
·
Auditivo:
El rumor era incesante en
las calles de la ciudad, se formaban grandes algarabías en torno a la
plaza para poder escuchar los cantares que recitaba el juglar sin
tartamudear para poder sintonizar con el pueblo sobre la aventura
de un caballero, que suena así:
La historia de un caballero os voy a contar, podéis oír muchas
pero la mía es la real, trata de un caballero joven y elegante con una voz de
un tono grave y susurrante. Este valiente jinete sin hacer mucho ruido,
consiguió derrotar al dragón furtivo. Y gracias al acero de su espada, pudo expresar
el amor a su amada.
La gente le rodeaba en silencio
pidiéndole que lo repitiera una y otra vez. La onda de la
historia fue tan grande que solo se escuchaban murmullos entre los
habitantes de la ciudad, en una completa armonía con la historia del
caballero.
·
Kinestético:
Cuando el caballero llego al
castillo lo primero que sintió fue un enorme alivio después de tanto
tiempo recorrido, aunque no sabía lo que le esperaba, la tensión se podía palpar
en el ambiente, no estaba preparado para encajar el terrible golpe que sería
perder a su amada. El castillo estaba custodiado por el dragón más temible de
todos los reinos, se preparó para lo peor y tocó madera para intentar
que la suerte corriera a su favor. Una vez comenzó en enfrentamiento y después de
rechazar varios ataques del dragón, el caballero pensó que lo mejor sería
tenderle una trampa. Lo primero que tenía que hacer es captar su atención,
atrayéndolo al foso y que resbalase dentro para poder acabar con él.
Los choques entre ambos fueron brutales, hasta que una vez en la trampa
el caballero agarró su espada y le asestó un duro golpe en el
pecho que acabó con la bestia. Cuando por fin subió a la habitación de su
amada, se secó las lágrimas y rebotó
de alegría al poder contactar de nuevo con ella y poder volver a tocar
el suave pelo que tanto echaba de menos. Esta heroica hazaña hizo que
las relaciones entre los dos reinos se estrecharan y poder permitir el
enlace entre los amados.








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